jueves, 3 de noviembre de 2011
Pasando sin hacer ruido y de puntitas.
Hoy no leí nada, llevo días sin hacerlo, no he podido o no he tenido tiempo, cualquier pretexto es bueno cuando se trata de morir. Me dijeron que dejara de beber y lo hice, me dijeron que dejara de fumar y lo hice, me dijeron que dejara de sufrir pero mi tristeza es de las que no abandonan. Es acaso un axioma dentro de mi carne. Sobre todo locura y sed. Ya que no he leído nada desde que perdí Los detectives salvajes de Roberto Bolaño ahora me dedico a fumar, con la ventana abierta, de cara al cielo. No puedo leer, menos escribir algo coherente, no puedo tragar ni salir a la calle, me cuesta todo menos ser otro. Es tan temprano que ya es tan tarde y yo tengo que ir a trabajar y no se si salir es estar afuera o adentro, tomar una ducha, vestirse para morir.
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