martes, 27 de diciembre de 2011

Salir.

Hoy me voy de casa y no se si volveré. No se si quiera hacerlo. Podría seguir atado a los tejados de esta ciudad pero he de ser sincero: estoy harto del mismo rugir del mismo pedazo de noche que nos ha tocado. Allá voy: Nada infinita.

domingo, 25 de diciembre de 2011

La casa de mi mamá es un podrio al hilo de la noche. La casa de mi mamá es la misma que la mía, mi casa en llamas. Mi casa abierta y el pájaro azul. Hay un criterio ajeno al propio. Como el de mi madre. Mis tuercas y mis asensores resbalan en el aire cuando dice No: no te salgas, no te asolees, no te mates. Nacimos del mar y de la agonía. Hemos pagado por la poesía con nuestras tripas. Mi madre no lee nada y sin embargo es la madre del fracaso. Que soy yo, desnudo,  sin mi sombra.

domingo, 18 de diciembre de 2011

En Navidad.

En la navidad
la oficina 
solo piensa en los intercambios 
regalos a los otros
regalos a mi
y yo pienso en mi habitación desordenada
y estoy fumando
y tragando whisky
y la boca me sabe rara
por que estoy enfermo
y es que mis tripas se cocinan 
antes de que yo me descomponga
completamente
y pienso en si alguien aceptaría
mis tripas, o mis pájaros o mis suicidas
en bolsitas con moño 
de Santa Claus.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Quién me ha salvado de este ayer que traigo hoy? Nadie, respondo como una canción inolvidable. Una canción que abre una época. O una vida. O un teorema del cual sería mejor no escapar. ¿Quien despreocupa a esas voces que despuntan como montañas en la niebla? Y el viento corre escribiéndolo todo.  Como surge el olor a pus de mi corazón abierto. Desmaquillo mi zona blanda, que es el teorema y la enfermedad incurable. Aprendo a reunirme con el invierno en las esquinas de los bares. Grito ¿Quién? y mi voz sale corriendo. Le he echado la culpa al fantasma que era una sonrisa y vestía de blanco. Que se columpia del lado mas delgado de la luna flaca. Luna anoréxica. Luna suicida. Luna que es mi hija y que aún no ha llegado al vientre de mi mujer.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Llueve en mi cuidad. Llueve sobre las calles vacías y sobre los tejados.. Llueve por que si no el cielo se inunda y yo con él. Quiero salir a mojarme y a vivir en los charcos. Sin embargo sigo aquí. Fumando tras la ventana y  viendo la lluvia caer. Viendo elluvia atada a mis ojos. Sin embargo cierro los ojos y la lluvia no desaparece. Y cuando los abro me veo mojado y con las botas llenas de barro. Me veo sin aliento y sin uñas. Síntoma de que hoy no estoy muriendo. Síntoma de que mi enfermedad aún se le parece. Locura y tristeza. Los arboles guardan secretos, en las calles hay restos de lluvia salpicada en las banquetas. Vuelve a llover. Vuelve el rubor pálido a mis mejillas. El pronostico es la muerte. La tuya y la mía.
Canciones que aún suenan a pesar de que la gente que las cantaba ya está muerta. Canciones y gente muerta que sobrevuelan mi mundo. Locos atados a  árboles de navidad. Locos y canciones y gente que que se pierden como niños asustados. Pero que siguen jodiendo. Pero que siguen haciéndose el amor como perros. Siguen asomándose a las bañeras de hotel barato.  Vivo en los espejos de los hoteles donde la gente se suicida. Soy el retrato de mil canciones rotas. Desesperadas y sin reflejo. Soy la voz y las palabras de la gente que alguna vez te leyó y desde entonces no supo mas nada.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Bye Darling.

Hablo de muerte y entonces dejas de citar los diarios en donde no hay monumentos a las sombras, hablo y el silencio inverna en tus huesos y en las bocas y en los restos de algunos naufragios en tierra. Aún así respiro hondo. Aún así sigo hablando. Aún así me quedo a ver como te vas. Y no regresas. Y no volteas. Por que regresa mi nostalgia y la lluvia, los temblores y las camillas llenas de muertos y enfermos y gente viva que parece muerta. Regresa Rimbaud y el tiempo que ya es tarde para ser él. Regresa la jaula y el pájaro con alas de metal. Pero yo no volteo a verme cuando me quedo solo, por que no hay reflejo en la ausencia, y menos en la que tu dejas a estas horas de la madrugada.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Soy una ventana y tengo miedo.

Apareces y te asomas a mis ojos, a mi estomago, a mis huesos. Yo desaparezco y voy asomandome a todas las ventanas que encuentro, digo: las de los autos, las de la noche, las de la habitación vacía. La vida mas allá de mi ventana, leo, y me quedo mudo y vacío. Bloqueo tus mails, enciendo el celular y espero a que no lleges y en mi cabeza  la vida ronronea y apareces y desapareces y yo me quedo sin ventanas, sin ojos, sin estomago, sin huesos.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Excusas para salir de casa.

Corregí mi cadera el día de mi cumpleaños, corregí mis puños por que en ellos habia muertos y tenian bastante hambre, corregí el silencio de mi habitación y lo pinté de negro. Corregí tus labios por que en ellos la voz de mis besos ya no cantaba. Corrijo y corrijo cuando corro y cuando me acuesto y no puedo dormir, la correción, sin embargo, no siempre es la correcta.