jueves, 8 de diciembre de 2011
Bye Darling.
Hablo de muerte y entonces dejas de citar los diarios en donde no hay monumentos a las sombras, hablo y el silencio inverna en tus huesos y en las bocas y en los restos de algunos naufragios en tierra. Aún así respiro hondo. Aún así sigo hablando. Aún así me quedo a ver como te vas. Y no regresas. Y no volteas. Por que regresa mi nostalgia y la lluvia, los temblores y las camillas llenas de muertos y enfermos y gente viva que parece muerta. Regresa Rimbaud y el tiempo que ya es tarde para ser él. Regresa la jaula y el pájaro con alas de metal. Pero yo no volteo a verme cuando me quedo solo, por que no hay reflejo en la ausencia, y menos en la que tu dejas a estas horas de la madrugada.
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