domingo, 11 de diciembre de 2011
Llueve en mi cuidad. Llueve sobre las calles vacías y sobre los tejados.. Llueve por que si no el cielo se inunda y yo con él. Quiero salir a mojarme y a vivir en los charcos. Sin embargo sigo aquí. Fumando tras la ventana y viendo la lluvia caer. Viendo elluvia atada a mis ojos. Sin embargo cierro los ojos y la lluvia no desaparece. Y cuando los abro me veo mojado y con las botas llenas de barro. Me veo sin aliento y sin uñas. Síntoma de que hoy no estoy muriendo. Síntoma de que mi enfermedad aún se le parece. Locura y tristeza. Los arboles guardan secretos, en las calles hay restos de lluvia salpicada en las banquetas. Vuelve a llover. Vuelve el rubor pálido a mis mejillas. El pronostico es la muerte. La tuya y la mía.
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