La casa de mi mamá es un podrio al hilo de la noche. La casa de mi mamá es la misma que la mía, mi casa en llamas. Mi casa abierta y el pájaro azul. Hay un criterio ajeno al propio. Como el de mi madre. Mis tuercas y mis asensores resbalan en el aire cuando dice No: no te salgas, no te asolees, no te mates. Nacimos del mar y de la agonía. Hemos pagado por la poesía con nuestras tripas. Mi madre no lee nada y sin embargo es la madre del fracaso. Que soy yo, desnudo, sin mi sombra.
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