domingo, 25 de diciembre de 2011

La casa de mi mamá es un podrio al hilo de la noche. La casa de mi mamá es la misma que la mía, mi casa en llamas. Mi casa abierta y el pájaro azul. Hay un criterio ajeno al propio. Como el de mi madre. Mis tuercas y mis asensores resbalan en el aire cuando dice No: no te salgas, no te asolees, no te mates. Nacimos del mar y de la agonía. Hemos pagado por la poesía con nuestras tripas. Mi madre no lee nada y sin embargo es la madre del fracaso. Que soy yo, desnudo,  sin mi sombra.

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